Como todo final tiene un comienzo, os contare el comienzo de el final que mas me ha motivado a seguir hacia adelante.
-¡Marian!
Todo es lo de siempre, mi nombre sin abreviatura con la voz carraspeante de mi madre, solo desearía que algún día se despertara de buen humor para que su voz fuera la de antes.
-¡Marian Elizabeth Lionel! - grita mi madre enfadada.- Como no vengas me obligaras a ir con Duna.- La típica amenaza de lametones de Duna, mi ''amada'' San Bernardo.
-No tienes porque amenazarme con saliva mal oliente entre mi mejillas. ¡Puedo levantarme sola!- No entiendo el porque de las amenazas de despertarme, si ellos son los culpables de mi dolorosa adolescencia.
Solo levantarme de la cama siento que el suelo empapado de babas, Duna ha marcado su territorio, por lo menos es original al marcar territorio , no como la fauna de mi instituto.
Cuando por fin llego al baño, solo veo una palabra que explica mi cara: IDIOTA. En pocas palabras tengo esta cara de idiota por ''enamorarme'' de la persona equivocada, o suelen decirlo así, que me dejen plantada delante de todo el mundo siempre es divertido, ¿no creéis?
Veo a mi padre entre la rejilla de la puerta, como se ajusta su corbata y mira al techo y camina con firmeza y seguridad, como si la muerte le esperara para hacer una entrevista de trabajo. Consigo fijarme de que en el maletín le sobresale un sobre, no tendrá importancia pero siempre me entra curiosidad el porque el color azul turquesa de sus sobres, siempre me ha parecido un color ridículo, de tranquilidad, de pereza, de ... realmente no se ni en que pienso a las 7 de la mañana.
Simplemente me detengo a hacer una cosa ahora que mi padre se ha dirigido a la cocina con los gritos de Sally, mi hermana pequeña, PEINARME.
Mi pelo digamos que es ''especial'' greña por ahí greña por aquí... lo que suele decir un pelo rebelde, o eso creo. Primero un nudo, después otro, y así hasta que acabo haciendome una coleta que hace que mi pelo parezca mas negro de lo que es. Me visto, una camiseta básica blanca y unos pantalones vaqueros pitillos y unas converse negras, hoy no es un día para arreglarme. Después miro lo que me toca hacer hoy, Ingles, matemáticas, historia.... y ¿ensayo?, la ultima vez que vi eso en mi horario fue hace 2 años cuando decidí apuntarme al club del teatro, pero no era lo mio, miro atentamente esa letra es pequeña y torcida y no se distingue la 'a' casi de la 'o' , solo conozco a alguien que pueda escribir en ''códigos'' así, Sally.
Noto una mirada en mi cara, Sally sabe que la he pillado y contempla mi cara cansada entre la puerta.
-Sally, ¿ha que viene esto?- pongo una voz de cansancio para que sepa que no estoy para bromas. -¿Me estas haciendo caso?, o simplemente estoy hablando con una muñeca destartalada.-Mientras digo enfadada la ultima frase.
-Perdón...-Su voz es clara y tímida a la vez, sus ojos verdes solo me indican que esta apunto de llorar. -Es que mama dice que hoy tienes ensayo y no quería que se te olvidara..
-¿Como? ¿Ensayo? Explicame eso- Se lo digo con ternura, no quiero llevarme uno de los chillidos de mi madre al ver que Sally esta llorando, al fin y al cabo tan solo tiene 6 años.
-Dice que han llamado del teatro, querían que fueses para hacer una prueba-.Lo dice con tal seguridad que creo que por una vez no voy a dudar de ella.
Bajo corriendo con la mochila abierta y dejando a Sally en mi habitación con las babas de Duna, cuando estoy apunto de bajar el ultimo escalón de la escalera, veo una carta debajo de la puerta, no dudo en cogerla, simplemente veo: ''Patrick Lionel Revir''
Al instante de darle la vuelta se acerca mi padre y me da una beso en la mejilla y cojee la carta con serenidad.
-¡No seas cotilla como tu madre!-. Dice sonriendo de oreja a oreja. Creo que ya se porque mama se enamoro de mi padre, yo también lo haría si hubiera estado en la misma época que mis padres, es: Guapo, ojos verdes, piel morena, pelo castaño y engominado, con unos pequeños rizos que no se aprecian a primera vista... podría pasarme horas pensando en como triunfaba mi padre de joven entre las chicas, pero son las 7:30 y si no me doy prisa no me dará tiempo a desayunar ni ha pasar a por Marie.
Me dirijo a la cocina, mi madre sigue escribiendo su reportaje sobre las aves migratorias mientras toma el café que tiene justo al lado del teclado, creo que pronto recibiré la avalancha de ''como puede ser que no te pongas una chaqueta con el frió que hace''.
Y como no mi madre me mira de arriba abajo y abre su boca para decir las palabras de todos los días.
-Pontee una chaqueta.- Sin mas dilación esas han sido las palabras que siempre hacen que comiencen una pelea entre nosotras.
Hoy no quiero verla enfada no quiero perder mas tiempo del que me falta. Decido subir y ponerme la chaqueta de lana gris, cojo de paso un espejo pequeño y el maquillaje necesario para aparentar una noches que nunca mas quisiera volver a vivir.
-¡Llegaras tarde!.-Dice mi madre desde el recibidor,ahora sujetando dos sandwiches.-Ten anda comete uno por el camino no querrás morirte de hambre.
-Mama en cuanto a lo que me ha dicho Sally... ¿de que se trata eso del teatro?.-digo casi suspirando de la alegría de recibir algo de comida.
-Llamaron del ayuntamiento, dicen que tenia tu nombre entre las seleccionadas para un casting.-dice mirándome la chaqueta.-A saber en que líos te metes cuando sales fuera de casa.-Dice mientras me acomoda la chaqueta.
-Pero yo no tengo porque ir... solo es una prueba, habrán miles de chicas con mayor experiencia que yo para conseguir ese papel, además ...¿''Como ser la reina de tu mundo''?, ¿es de un nuevo autor esta obra? Porque el nombre no le veo significado alguno.
-Vas a ir señorita, estoy harta de que te quedes en casa enfrente del ordenador o en el móvil con mensajitos, a saber con quien hablas...¡No es nada seguro Internet!.-dice enfadada.
Miro la hora. Las 7:45, no llego.